Después de los escándalos de abusos sexuales en algunas iglesias del país, los fieles se sintieron traicionados, muchos dejaron de asistir a las misas, dejaron de mandar a sus hijos al catecismo, había un dolor espiritual que perecía imposible de sanar.

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Sin embargo, la Iglesia está desarrollando acciones, comités para manejar la incorporación de nuevos sacerdotes y hacer invitaciones personalizadas a los creyentes, método que parece estar dando resultado.

Imagen del Papa Juan Pablo II en la Iglesia Nuestra Señora Czestochowa / Foto: guayaquilesmidestino.com

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Por ejemplo, en la Iglesia de Czestocowa, Jhonatan Macas, asegura que el nuevo sacerdote es un “buen padre, que nos invita a ir y a cooperar. Ahora, la iglesia se llena y hasta faltan bancas. Pero no hay que confiarse”.

Nuevos protocolos 

La Iglesia está apostando por la conformación de un grupo de especialistas en las diócesis. La función sería la elaboración de protocolos de prevención y tratamiento de los abusos sexuales, que se espera, estén listos para inicios del 2019. “Si hay más casos tienen que salir. Queremos actuar con todas las transparencias. Los protocolos son para motivar a las víctimas a que no callen porque ellos están sufriendo”, ratificó la primera autoridad de la Iglesia guayaquileña.

Fuente: 1.

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