La conmoción se ha apoderado de mundo. Con las redes sociales y la abundante información, es casi parte de nuestra rutina leer noticias relacionadas a abusos, secuestros exprés, violaciones, machismo, violencia y en algunos de esos escenarios, un chofer puede ser parte de la historia.

Ya sea en un taxi formal o informal, el miedo está justificado desde siempre y aún más cuando en el 2018, se hizo eco de la denuncia de una pasajera a un conductor de Uber por violarla, otra denunció agresiones, una tercera habría sido drogada con escopolamina y otro grupo de chicas compartió en Twitter su experiencia con un chófer que las grabó sin su consentimiento.

Aplicaciones como Uber y Cabify han tenido que reforzar sus sistemas de seguridad para evitar que más mujeres sean violentadas. Pero esta situación también ha dado la pauta para que aplicaciones similares se creen con el objetivo de brindar seguridad y comodidad a las usuarias a través de un taxismo brindado solo por mujeres.

Es el caso de SheTaxi, una plataforma pionera creada el 2016 por la taxista María Eva Juncos en la ciudad de Rosario, Argentina que ofrece la posibilidad de pedir hasta 130 taxis en la ciudad manejados por mujeres.

SheTaxi permite que los usuarios sean hombres y mujeres, pero las segundas representan el 90% de la clientela.

El Gobierno de la ciudad de Buenos Aires está muy involucrado en la idea también, por ello introdujo 2 mil nuevas taxistas para reducir la “brecha de género” en el sector e incorporar en su aplicación BA Taxi la opción de elegir una taxista mujer solo para usuarias, tomando en cuenta que el 70% de la demanda total de taxis en este país corresponde a mujeres.

En México también se está fomentado el taxismo femenino a través de capacitación a mujeres operadoras. Foto: El Universal de México.

Este cambio en la manera de movilizarnos también ha representado un perjuicio para los taxistas hombres que son verdaderos profesionales, pero ante el fenómeno es justo que las dinámicas de la sociedad deban cambiar.

En la Fiscalía de Ecuador,  por ejemplo, reposan decenas de denuncias hacia taxistas por violación, abuso e intimidación. Uno de los casos más recientes y conmovedores involucra a Fernando M. Su víctima relató con detalles la forma en la que fue secuestrada y amenazada con un cuchillo mientras era violada en un motel de la capital. Luego de su denuncia, más víctimas del mismo taxista fueron encontradas. Después de un mes, el Tribunal de la Corte Provincial de Pichincha dejó en libertad al violador.

Ante la falta de justicia, muchas mujeres han tenido que tomar medidas de seguridad extremas. Es lo que nos puede comentar Maribel Murillo, quien con su taxi ahora hace recorridos con mujeres y niños hacia sus trabajos y escuelas respectivamente, por la ciudadela 9 de Octubre al sur de Guayaquil.

“En los últimos meses me han salido un montón de carreras y a veces no puedo atender a todos. Entre las vecinas se pasan mi número y ya saben que conmigo van seguras. También me buscan hombres pero casi siempre es para que recoja a sus esposas en tal lado y así”, comenta Maribel, guayaquileña de 36 años.

Ante la posibilidad de que en Ecuador se creen aplicaciones o servicios exclusivamente de mujeres taxistas, ella comenta que le gustaría ser parte de alguna plataforma seria y segura. “Imagínese cuántas mujeres desean trabajar haciendo carreras, por mí mejor que seamos más conductoras, porque créame, muchas mujeres han tenido experiencias de terror con taxistas; no son todos, pero ¿quién nos asegura que llegaremos seguras si nos toca tomar un taxi diferente casi todos los días de nuestra vida?, dice finalmente.

¿Te gustaría contar con una App de taxistas mujeres en Ecuador?

La taxista Dolores Trabado, una pionera del taxismo femenino en España. Foto: Camilo Gómez / Diario de Pontevedra

Realizado por: Andrea Palma Escobar

 

 

 

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