En este mes de julio se cumple un año desde que más de un centenar de cubanas y cubanos fueron repatriados a Cuba desde Quito.

En la madrugada del lunes 11 de julio del 2016 se entregaron decenas de órdenes judiciales para disponer de la libertad de cubanos detenidos abruptamente el 6 de julio; a pesar de que aún los afectados no habían ejercido el derecho de apelar y habían personas con solicitud de refugio que por ningún motivo podían ser expulsadas del país.

Foto: Ministerio del Interior

El traslado se dio con violencia, en lo que los abogados defensores de derechos humanos denominaron “operativos desmedidos”, a la fuerza y basados en el Acuerdo Ministerial 000543, firmado por el ex viceministro del Interior, Diego Fuentes.

Eran 149 cubanos que solicitaban a las autoridades mexicanas y ecuatorianas una visa humanitaria para poder trasladarse luego a Estados Unidos. Pero el estado ecuatoriano determinó “que se encontraban en situación irregular en territorio ecuatoriano”.

Antes de las deportaciones, los ciudadanos cubanos se concentraron durante varios días en las afueras de la Embajada de México en Quito y luego en el parque El Arbolito reclamando sus derechos. Sin embargo, nada los pudo salvar de la expulsión masiva.

Las condiciones en las que mantuvieron a estos ciudadanos siguen dando mucho de qué hablar; el principio de unidad familiar, que consta también en la Constitución, había sido violentado, pues hubo “casos de separación de esposos, padres e hijos, e incluso padres cubanos de hijos ecuatorianos y parejas en unión libre” señaló para entonces el abogado y activista Francisco Hurtado.


Es este caso, la prueba viva de que el gobierno ecuatoriano irrespetó principios básicos al devolver refugiados a un lugar donde sus vidas y libertades se encontraban amenazadas.

A un año de lo ocurrido, nos queda hacer un ejercicio de memoria. Ecuador trata de desalentar la migración irregular, lo cual tiene sentido cuando se trata de combatir mafias de tráfico de personas, pero ¿es la manera?, ¿con procedimientos inhumanos?

Para entonces, Quito ya había impuesto a los cubanos la visa de turista por 90 días, ésta había sido eliminada en 2008, pero se retractaron. Los controles migratorios aumentaron, pero Ecuador sigue siendo el destino latinoamericano que más refugiados recibe.

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