Algunos países empiezan el 2018 sin un Ejecutivo, entonces surge la pregunta: ¿De verdad necesitamos a los políticos?

La democracia moderna nos ha hecho creer que hay que elegir a los líderes para que gobiernen, pero no es así, se puede funcionar muy bien sin ellos. A continuación, los países que enfrenta actualmente este fenómeno.

1. Irlanda del Norte

Tras la dimisión del viceministro principal en medio de una polémica por un programa energético ya va 12 meses sin gobierno. Además, por desacuerdos entre los dos partidos más influyentes, la Asamblea de Stormont no ha tenido mayor actividad ni ha podido concretar la aprobación de leyes.

Su presupuesto se ha aprobado desde Londres y las decisiones diarias las están tomando funcionarios y no dirigentes políticos.

Lo mejor es que ningún servicio público ha colapsado y el territorio sigue desenvolviéndose.

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2. Alemania

No ha tenido un gobierno desde las elecciones federales del pasado septiembre, aunque las conversaciones para solucionar esto ya arrancaron, podrían pasar meses antes que nuevos ministros se posesionen.

3. Bélgica

Durante los años 2010 y 2011, se estableció el récord del periodo más largo sin gobierno, en total fueron 589 días de bloqueo político.Estas situaciones, principalmente la de Alemania, han demostrado que carecer de gobierno en un estado estable y avanzado es factible mientras exista un presupuesto prorrogado en vigor y los gobiernos locales y regionales, que son los responsables inmediatos de la aplicación de las políticas, aseguren la normalidad.

También, que no hay razón para temer un estallido social.

¿Las consecuencias negativas de la falta de gobierno?

Asimismo se pueden notar algunos posibles riesgos, entre ellos:

  • La toma de decisiones de calado sin avisar previamente, por ejemplo  el ministro Agricultura en funciones, Christian Schmidt, provocó asombro en su país cuando votó en la Unión Europea a favor de permitir el uso continuado de un polémico pesticida, que nadie quería.
  • La falta de adopción de medidas estratégicas.
  • El retraso en las decisiones emergentes, por ejemplo en el caso de Irlanda del Norte es muy peligroso que Londres opte por gobernar directamente este territorio autónomo.
  • Desacuerdos sobre la financiación que acarrea suspensión de actividades y servicios.

¿La solución?

Algunos países en crisis han recurrido a gobierno tecnocráticos. En lugar de políticos se nombran a expertos para la toma de decisiones. Por ejemplo, esto ocurrió en Italia entre 2011 y 2013 cuando tras el colapso del gobierno de Silvio Berlusconi, asumió Mario Monti.

Fuente: BBC/Ed Turner, Jefe de Política y Relaciones Internacionales de la Universidad Aston.

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