Las asombrosas hazañas que se hacen con apuro y demagogia…Es lo que pasó con el supuesto proyecto que le daría al Ecuador la oportunidad de producir y tener autos eléctricos creados por Yachay en consorcio con Tesla y HP. Pero qué más HP que los que nos vieron la cara de bobos.

O sea, parecemos, pero no somos.

Necesitaron un motor comprado por Internet, baterías traídas de Colombia y una estructura de tubos metálicos para armar el prototipo de auto eléctrico, porque era imposible entregar un auto eléctrico antes de las elecciones presidenciales del 2017. Así justificaron el anuncio que alentaba a todos a creer en los pasos gigantes de Yachay en el mundo.

Justin Perry, el único inversionista y además gerente del proyecto fue quien detalló el tema para la revista Vistazo y las declaraciones causan genuina lástima, porque una vez más, todo lo ofrecido fue una ilusión para ganar votos.

Esta fotografía obtenida de internet sería usada para el diseño del carro. Fuente: 4pelagatos.com

Lo que Justin ha revelado es tan serio, que actualmente vive en Estados Unidos con su esposa e hijo por temor a las represalias. Además, asegura que perdió 80 mil dólares. 

Todo empezó hace un año, el 14 de febrero de 2017 se anunció que Red Tech NickTesla Corp (una empresa sin antecedentes en el campo) construiría una megafábrica de autos eléctricos que crearía cinco mil empleos directos. La inversión ascendía a tres mil millones de dólares.

“Sí, el tres por ciento de nuestro PIB”, dijo René Ramírez, exsecretario de Educación Superior, que ahora niega totalmente haber mencionado que va a haber una inversión de Tesla en Yachay, la universidad de Urcuquí en Imbabura y obra insignia del gobierno anterior.
Como anfitrión, el gerente de Yachay EP, Héctor Rodríguez, suscribió un contrato con Raúl Molina Mantilla, supuesto representante de Hewlett Packard. Vistazo contactó a los voceros de Tesla en California, y de Hewlett Packard, quienes negaron tener contacto y menos un convenio. ¡Así de denso!
Dos semanas antes de la presentación, Raúl Molina “reclutó, sin contrato ni sueldo, a 11 jóvenes ingenieros, cuatro de ellos venezolanos, que se instalaron en la oficina de Yachay EP en Quito para diseñar el prototipo de auto eléctrico que se presentaría en el evento señala la revista Vistazo, que también entrevistó a cuatro de los ingenieros, todos aseguran que Raúl Molina les dijo que podrían ganar hasta $ 30 mil al año.
El diseño del auto “fue un copy paste de Internet” es lo que atinan a decir. 

La expectativa, más alejada de la realidad, imposible.

Raúl Molina exigía presentar el prototipo antes de la segunda vuelta electoral, el 2 de abril, y los ingenieros tuvieron que trabajar con las justas y sin las herramientas necesarias. Tenían planeado que René Ramírez o el propio Presidente manejaran el auto en un evento público.
Cuando se dieron cuenta de que era imposible entregar un auto eléctrico en tan corto plazo, Molina sacó el “As bajo la manga”. Adquirió por Internet un motor eléctrico y mandó a comprar baterías de litio a Colombia, uno faros que no calzaron y entonces los ingenieros sólo alcanzaron a armar una estructura con tubos de metal. Sí, así de triste.
La obra que sería positiva para el Ecuador sigue en tela de duda y cada vez presentan más inconsistencias, algunas más asombrosas y risibles que las otras.
Foto de portada creada por Jorge Cevallos @Arcabuz1 para Diario Ultimas Noticias @UnQuito

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