Greenwashing, lavado verde, ecoblanqueamiento, son algunos términos que sirven para referirse a lo mismo: publicidad eco-engañosa.

Para ser más precisos, greenwashing es una forma de pseudo-ecologismo que utilizan ciertas compañías para presentar y vender sus productos de manera que parezcan amigables con el medio ambiente, aunque en realidad puedan ser muy perjudiciales.

Basta con colocar una hojita verde, una etiqueta verde, un “100% natural” para que el empaque de un producto parezca que merece la pena ser comprado y que te ayudará a ser respetuoso/a con la naturaleza.

En esta dinámica jugamos el rol más importante, pues en el público está la decisión de comprar o no los productos y de analizarlos correctamente antes de adquirirlos.

Para evitar caer en la cruel paradoja del greenwashing, se debería capacitar a los gerentes de marketing, de ventas, de responsabilidad social y gerentes generales, haciéndoles comprender que la sustentabilidad es un camino serio con tres dimensiones: social, económico y ambiental y no todo puede basarse en las campañas publicitarias.

Comienza tú mismo/a a explorar algunas certificaciones como “Cradle to Cradle”, “Fair Trade”, “Empresa B”, “Leed”, sería el mejor camino hacia una sustentabilidad legítima.

Quizás, nuestra infografía te lo deje más claro:

Fuente: 1.

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